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ERP, IBERMÁTICA

El reto hacia la “internacionalización” se ha convertido en uno de los objetivos principales de muchas de las empresas hoy en día. Hay muchos factores que pueden empujar a una empresa a buscar mercado fuera de su “zona de confort”, principalmente la agudización de crisis económicas, baja demanda interna o afán de crecimiento, convirtiéndose así en una de las principales estrategias de un gran número de empresas. El acceso a nuevos mercados ha pasado de ser una opción, a una necesidad.

Cada vez más, las pequeñas y medianas empresas orientan su estrategia hacia este camino, puede resultar el único para su supervivencia o puede significar una vía alternativa de crecimiento y expansión que les reporte beneficios. Además las nuevas tecnologías han facilitado el acceso a nuevos mercados en el exterior de nuestras fronteras. Sin embargo, la internacionalización también tiene sus riesgos y las consecuencias de no prosperar son mayores para una pyme. La expansión a nuevos mercados no puede dejarse a la improvisación, sino que requiere de una clara definición de la estrategia a cumplir en el camino, además de una buena planificación de tareas y medición de objetivos.



Antes de comenzar a andar toda empresa debe dar un paso previo: analizar sus propias capacidades y estructura empresarial para poder establecer los objetivos que cada uno puede cumplir y ver si la organización está preparada para salir. Resulta imprescindible analizar varios factores que ayudarán al éxito en el proceso de expansión. Cada empresa es un caso individual en función de su capacidad y por la actividad a la que se dedica. No todas las empresas pueden dar el salto a otros mercados o no todas deben seguir los mismos pasos, pero siempre se imponen una serie de recomendaciones a tener en cuenta.

1. ¿Qué sabemos?

Como en cualquier decisión, cualquier empresa que se proponga a la apertura de nuevos mercados debe contar con la suficiente información y análisis. Los estudios de viabilidad, informes de crecimiento del país, el bechmarking… son herramientas clave. Es por ello que debemos recopilar toda la información posible y contar con fuentes fiables para analizar el estado de la demanda, competidores en el mercado, relaciones comerciales, facilidad de contactos y un largo etcétera.


El estudio detallado que realice una empresa le permitirá desarrollar un plan de negocio adecuado y adaptado a la realidad.

El estudio de los factores externos es importante a la hora de elegir nuevos mercados, pero también se debe de tener en cuenta la propia capacidad de la empresa para adaptarse a un nuevo nicho.

2. ¿Quiénes estamos?

Una empresa debe asegurarse de transmitir valor y ofrecer una ventaja competitiva cuando entra en nuevo mercado. La influencia del networking es muy fuerte y aún más cuando se entra a un mercado desconocido. En este sentido, la construcción de un posicionamiento de la empresa adaptado a la nueva realidad puede involucrar a nuevos compañeros de viaje. Estos colaboradores pueden aprovechar el nuevo producto con el que no cuentan en su oferta o pueden convertirse en socios para poder acceder a un mercado determinado.


3. ¿Cuánto nos cuesta?

En función del tamaño de la organización, los costes y plazos de la internacionalización puede ser clave en la propia decisión. Así mismo, muchos trámites pueden conllevar un coste elevado o dilatarse tanto en el tiempo que haga peligrar las fortalezas y oportunidades detectadas para la empresa.



Como en otros tantos ámbitos, la información es poder. La capacidad de responder a las preguntas arriba planteadas, ayudarán a la organización a prepararse para el camino, disponer de un buen calzado y así poder disfrutar del viaje. Esperemos que sea para largo.

 

 

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