ERP, IBERMÁTICA

Cómo un ERP ayuda a incrementar la rentabilidad en las organizaciones.

Decidir cambiar o implantar un ERP no es tarea fácil y menos dentro de una Pyme del entorno industrial. Está ligado a una decisión estratégica que puede tener consecuencias importantes en la evolución de la organización. Precisamente estas consecuencias no son insignificantes, siempre están relacionadas con la naturaleza de la actividad empresarial, CRECER. Este objetivo tan intrínseco a la organización en numerosas ocasiones no se cumple.

Son muchos los factores que inciden directamente en este crecimiento, algunos sencillos como gestión adecuada de la parte contable y otros mucho más complejos como la planificación de la producción, donde encontramos puntos críticos como la gestión del material que necesitamos para llevar a cabo parte de este proceso. Una empresa del entorno industrial se juega su beneficio, su rentabilidad en este tipo de procesos. Por lo general, cuando no somos capaces de controlar y gestionar estas variables de manera correcta, los márgenes se ven afectados de manera directa. Por tal motivo es importante saber qué necesitamos y por supuesto contar con profesionales que nos sepan guiar.

Al final todos nuestros clientes llegaron a nosotros porque en algún momento perdieron el control. Por qué esperar a perderlo si podemos solucionarlo antes, ser previsores nos da garantías de cara a nuestro cliente y lo más importante, a la larga impacta directamente en la RENTABILIDAD.

FACILITA EL PROCESO
Y la pregunta que todos os estaréis haciendo ¿cómo podemos ser previsores en nuestro entorno actual de trabajo? Las personas “pecamos” de ser “procastinadores”, dejamos todo para el último momento. Al final nos invade la sensación de “no llegar a tiempo”, se apodera de nosotros y buscamos atajos a última hora que acaban siendo negativos para la organización. El sistema de gestión debe facilitarnos este proceso de forma sencilla para tomar decisiones fiables sin llegar al último momento.



FIABILIDAD DE LOS DATOS
Relación directa con el punto anterior es poca confianza que tenemos en los datos actuales. A veces tenemos el dato, pero no creemos en él, no es fiable para nosotros. Esta desconfianza provoca la falta de decisión en tiempo y a su vez volver otra vez a toma de decisiones en “último momento”…y así de manera continua. El dato real, fiable y en tiempo nos permite no fallar cuando más necesitamos no hacerlo. El sistema de gestión ayuda a resolver esta parte del proceso.

Algunos puntos críticos relacionados con este apartado:

  1. -Mal servicio al cliente. (No somos capaces de trasladar una fecha de entrega real para no tener       repercusiones en posibles penalizaciones)
  2. -Trabajamos varias veces en lo mismo y ni siquiera lo sabemos.
  3. -El retraso en la planificación genera presión interna, que a su vez reduce el control de los procesos y el riesgo de hacer las cosas mal. No llegar a tiempo implica trasladar a las personas un nivel extra de presión precisamente por la intención de llegar, la respuesta a esta presión básicamente es de nuevo la “fórmula del atajo”, saltarnos tareas críticas que hay que realizar o no hacerlas con la suficiente calidad.
Si analizamos de manera sencilla el impacto que supone incorporar un ERP en la organización, nos encontramos con factores bastante entendibles, pero que por lo general no son objeto de estudio hasta que no nos encontramos con el problema. La mayoría de las empresas entienden que la ventaja principal al incorporar un sistema de gestión es la capacidad que vamos a tener para mejorar los datos de rentabilidad y por tanto el valor de la empresa. Es obvio que es uno de los motivos principales sino el que más. Si tuviéramos que numerar los más importantes, estos serían:

– Flujo de información eficaz. En una organización es necesario que los diferentes equipos estén informados en tiempo real.

– Crecimiento controlado. A todos nos gusta crecer, pero a veces no debemos hacerlo. Coger trabajos extra cuando sabemos que no vamos a llegar tiene consecuencias negativas. Un sistema de gestión facilita crecer de manera adecuada.

– Control de gasto. Si no tenemos información de dónde nos gastamos o invertimos el esfuerzo económico, no podremos saber qué medidas tomar y dónde si queremos ser más rentables.

– Reducción de inventarios. Comprar por comprar no es una buena elección. Una previsión clara de nuestras necesidades nos permite optimizar los costes de materia prima inmovilizada. Tener almacenes no adecuados a nuestras necesidades inyecta un coste extra en la organización.

– Incremento Ventas. Un buen resultado acaba siendo un nivel de satisfacción más elevado del cliente que por supuesto repetirá.

– Mejora en la productividad. El control de mi proceso productivo hará que seamos más eficientes a la hora de fabricar.

– Inteligencia de negocio. “Quien tiene el dato real tiene un tesoro” ¿Por qué no voy a poder direccionar mi negocio por el camino más adecuado?

– Movilidad en los procesos de la organización.

– Adaptación al negocio actual y apertura a negocios futuros. Ligado a los puntos anteriores, si soy capaz de controlar lo que hago, tendré tiempo, tendré margen y tendré equipo para poder plantearme retos futuros.

Estos beneficios se entienden críticos en cualquier organización, siendo el orden de importancia de los mismos diferentes en función de las variables de la empresa.

Es indudable la importancia por tanto que tiene el ERP en la Rentabilidad de la organización y por supuesto su estabilidad futura.

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